7.
Si guardas secretos, admite que los
tienes.
No deberías tener que renunciar a tus sentimientos más
profundos y secretos solo para ser digno de confianza. Todo el mundo tiene el
derecho de controlar su información personal. [12] La clave para ser digno de
confianza mientras mantienes tu privacidad es poner límites claros.
Por ejemplo, puedes manifestarle a alguien lo siguiente: "No
estoy preparado para compartir mis sentimientos sobre ese asunto en este
momento, pero puedes estar tranquilo porque no tienes nada de qué
preocuparte". Esta es una buena oportunidad para que la otra persona
demuestre su comprensión y su paciencia; además, le brinda una sensación de
seguridad a la relación (que es lo más importante). Es mejor optar por esto en
vez de ser deshonesto o poco claro para evitar que algo privado salga a la luz.

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