jueves, 24 de marzo de 2016

4.        Sé Honesto

           
                                                   
Di la verdad siempre que puedas. Existen ciertas situaciones en las que decir toda la verdad tal vez no sea la opción más ética. Incluso podría no ser la mejor estrategia para construir confianza en tus relaciones. Ahora bien, en la mayoría de los casos, la honestidad es realmente la mejor política.
Quizás el momento más importante para decir la verdad sea cuando te beneficiarías de una mentira. Si eres capaz de decir la verdad bajo tu propio riesgo, demuestras que realmente te importa tu relación con la otra persona. Además, le demuestra que te importa más su bienestar que el tuyo.
Por ejemplo, imagina que un amigo te presta un libro y le derramas café encima. Podrías decirle que se te perdió o podrías buscar otra copia y fingir que no pasó nada. Pero es importante que le digas a tu amigo lo que realmente sucedió. Un libro dañado puede no ser un gran problema, pero el riesgo de que la verdad salga a la luz (o que tu amigo se dé cuenta de que le estás mintiendo) hará que se rompa la confianza.



Si mientes, admítelo. Algunas veces es inevitable mentir. Otras veces pasa sin siquiera pensarlo. Si le mientes a una persona, lo mejor es que confieses la mentira tan pronto como puedas. Luego, explícale tus motivos y haz que tu arrepentimiento sea sincero.
Si te descubren, no lo niegues, ya que si lo haces sería como decir otra mentira y mermarás aún más la confianza.

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